Elinor Ochs. (2000). Narrativa. En El
discurso como estructura y proceso (271-297). Barcelona: Editorial Gedisa
NARRATIVA: MÁS QUE CONTAR HISTORIAS.
Descubrir un modelo para
interpretar los relatos de ‘una manera adecuada’ o centrada puede ser un tanto
difícil. Dar un punto de vista crítico a modelos ya establecidos lo es todavía
más, esto no quiere decir que no se intente hacerlo o no se logre. Explorar,
cuestionar y/o hacer pacto de predica
con un texto que nos muestra un modelo de interpretación de relatos es la
intención del presente escrito. Ochs expone un modelo donde los relatos o
historias son analizados desde los ámbitos
narrativos, el tiempo, el punto de vista y la trama y por supuesto las
identidades narrativas. Teniendo en cuenta lo anterior, en el proceso de
lectura de este texto se podrá entender la narrativa desde lo que expone Ochs,
además de mi punto de vista crítico frente a éste.

Recientemente, la profesora
Ochs ha tomado la dirección del Centro UCLA de Vida Diaria de las Familias, un
Centro de Sloan sobre Familias Trabajadoras que examina cómo los miembros de clase
media de estas familias crean una vida hogareña a través de interacciones
sociales organizadas cultural y situacionalmente” (UCLA Department of
Anthropology)..
Iniciemos entonces diciendo
que imaginar un mundo sin narraciones es lo que nos invita a realizar Ochs en
el principio de su apartado, un mundo donde no exista ningún tipo de relato, y
se puede dar cuenta de que es imposible en la medida que se está ligado a
contar historias desde siempre, de muchas formas, desde las diferentes
manifestaciones artísticas, y desde lo cotidiano dentro de la conversación. Un
mundo sin narrativas dice Ochs “es inimaginable, pues significaría un mundo sin
historia, sin mitos, sin dramas y vidas sin reminiscencias, sin revelaciones y
sin revisiones interpretativas.”(2000 P.271) Cuando se piensa en la narrativa, la
literatura es lo primero que puede venirse a la cabeza como texto narrativo por
excelencia. Aristóteles, en su poética toca los géneros narrativos como la
tragedia y la comedia que ha sido objeto de estudio de Filósofos y críticos.
Aun así lo más importante no es el producto que sale de escribir cuando se está
inspirado (obras) sino de la conversación corriente.
Algunos expertos sostienen que los autores no son únicamente quienes escriben la obra si no también la cantidad de lectores que tienen las mismas y sus múltiples interpretaciones. Esta coautoría se ve evidenciada en las narraciones conversacionales, en las que los lectores hacen preguntas y cuestionamientos, y contribuyen de una manera directa en un relato en proceso ya que entre los dos –autor y lector- dan vida a lo que es está leyendo. Los relatos pueden crearse desde las diferentes expresiones artísticas ya sean orales, escritas, cinéticas o musicales. Los relatos orales y escritos son los más comunes, la forma en que se expresa, la corporalidad en sí y su manejo puede ser una expresión con un relato, si se consideran la historia, y el atractivo de la actuación. Todo lo anterior obedeciendo a los ámbitos narrativos.
Aquí en la Narrativa
y el tiempo Ochs nos explica que independientemente del genero iliterario o
de cualquier relato que esté siendo reproducido, éste hace alusión, evoca un
tiempo determinado, y lo lleva al presente un una historia relatada por un
locutor. El filósofo de la literatura Paul Ricoeur se refiere a la propiedad
temporal de la narrativa como “la dimensión cronológica”. Dentro de ésta dimensión
temporal también se deber tener en cuenta el orden de la historia o relato, es
decir cómo está dividida la historia y el tiempo en que cada suceso lleva
lugar. Ochs dice que “Las narraciones pueden hacer referencia a un tiempo
pasado, presente, futuro, hipotético, habitual, o cualquier otro modo
culturalmente relevante de pensar el tiempo. Las narraciones primordialmente
interesadas en sucesos pasados comprenden géneros amplios como los cuentos, las
historias y los informes relativos a cuestiones profesionales o personales”
(2000)
Ahora bien, otro aspecto en
la narrativa de la que habla Ochs es el punto de vista narrativo y la trama, donde
el punto de vista narrativo es el que la persona receptora del mensaje quiere
tomar y reflejar, “Kenneth Burke dice que los relatos son selecciones antes que
reflejos de la realidad” (Ochs, 2000), un ejemplo de esto y hagámoslo de la
forma más coloquial, es cuando te cuentan una historia (Oral) y decides
escribir sobre esta con tus cambios para que la trama según tu punto de vista
sea más entretenida, y hablando de
trama -¡Hablemos de trama!- Aristóteles fue quien hablo por primera vez de mythos o “trama” para estructurar cómo
los sucesos y emociones están entrelazadas y así formar una narración
coherente. La trama puede considerarse una teoría de sucesos de manera que le da explicación a los hechos o
historias desde un punto de vista en
específico.
Ochs concluye que en la
narrativa están las identidades narrativas
que hacen alusión a los participantes dentro de la ejecución de una historia, y
me refiero a ejecución como el acto de leer, ya que es aquí cuando se ven
reflejadas todas las intenciones que el autor de una obra quiso expresar y cómo
el intérprete toma esas acciones, las hace propias y las transforma, es aquí
cuando Ochs, Bajtín y Goffman –Participes también del compilado de El discurso como estructura y proceso de
Van Dijk (2000)- resaltan la
importancia de todos los roles dentro del relato. El receptor y su percepción
varían en la medida del cambio y diferencia de su estado cognoscitivo, pero
éste es importante ya que es quien da vida a las letras de un volumen.
En las narrativas son de
gran importancia los ámbitos narrativos, el tiempo, el punto de vista y la
trama y por supuesto las identidades narrativas en la medida que Ochs nos dio
estos 4 elementos como piezas de un modelo para tenerlas en cuenta y así poder
interpretar, y analizar, entre otros
aspectos, una historia, en este caso las novelas de literatura fantástica que
serán el objeto de interpretación y de ahí la importancia de buscar luces en
autores como Elinor Ochs, para ver estas
historias desde un punto de vista crítico obviamente sin dejar de lado el
placer que dichas obras suscitan en mí al momento de leerlas. Entonces en este
caso hago pacto de predica con lo dicho por Ochs en el apartado “Narrativa” en El discurso como estructura y proceso, Ya
que considero es un modelo, eficaz, útil y sencillo para tomar la literatura y
los relatos de ahora en adelante.
1.
ResponderEliminarEsta reseña, es una de las tantas conjeturas que pueden derivar de la propuesta del blog de Maicol. Lo anterior, de acuerdo al apartado de “Interpretación y conjetura” en donde el autor propone que “La iniciativa del lector consiste en formular una conjetura sobre la intentio operis”. Sin embargo, también se debe tener en cuenta que dicha conjetura propuesta por el lector “deberá ser aprobada por la coherencia del texto”. Es por esto, que se concluye que se puede tomar esta reseña y su temática del análisis de los textos narrativos, como una forma de comprender la intención del blog, desde su proposición en el encabezado y título del mismo, de analizar la literatura fantástica como un escenario para el discurso político.
De acuerdo Laura.
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